Arranca AI4Nature: el «Digital Twin» de nueva generación desarrollado por NeMeA Sistemi para la Laguna del Calich
Datos satelitales, robótica marina y modelos predictivos en el centro de la iniciativa de investigación y desarrollo de NeMeA Sistemi para el seguimiento de los ecosistemas lagunares.
AI4Nature, literalmente «Inteligencia Artificial para la naturaleza», ha entrado oficialmente en su fase operativa. El proyecto aplica tecnologías avanzadas al estudio de la biodiversidad, a la evaluación del riesgo medioambiental y a la gestión sostenible del territorio. A lo largo de 24 meses, NeMeA Sistemi se dedica al desarrollo del componente de ecorobótica y del Gemelo digital medioambiental, mientras que la Entidad Especial del Parque de Porto Conte participa en calidad de usuario final institucional.
El objetivo es crear un sistema integrado capaz de observar los hábitats lagunares de forma continua, interpretar su evolución y transformar datos complejos en información útil para quienes se ocupan de la protección y la gestión del territorio. Las lagunas costeras son entornos de transición en los que se mezclan las aguas dulces y las marinas, creando equilibrios ecológicos complejos. La temperatura, las precipitaciones, la salinidad, la oxigenación, los intercambios con el mar y las actividades humanas pueden modificar rápidamente sus condiciones. Para comprender estos cambios, no basta con recopilar datos de forma esporádica. Se necesita un sistema de observación continuo, capaz de integrar información procedente de diversas fuentes y de ofrecer una visión actualizada del ecosistema.
AI4Nature responde a esta necesidad integrando levantamientos medioambientales y batimétricos, sensores IoT, boyas multiparamétricas, misiones ecorrobóticas y observaciones por satélite. Toda esta información alimenta el gemelo digital y permite representar con mayor precisión lo que ocurre en el entorno real. Sobre esta base se desarrollan los algoritmos de inteligencia artificial, con el objetivo de analizar los datos, detectar posibles anomalías, generar alertas y contribuir a la elaboración de modelos de predicción.
Del proyecto CaDiT a un gemelo digital de nueva generación
AI4Nature recoge y desarrolla la experiencia adquirida con Calich Digital Twin. Con CaDiT, NeMeA ha creado una red de vigilancia compuesta por boyas multiparamétricas, del sistema ecorobótico HYDRA® y de datos satelitales. La información recopilada a través de estas fuentes se ha integrado en el gemelo digital, creando una representación dinámica y continuamente actualizable del ecosistema.
Partiendo de esta infraestructura, AI4Nature amplía la cantidad, la variedad y la continuidad de los datos disponibles e introduce las primeras redes de inteligencia artificial dedicadas a su análisis, a la detección de anomalías y a la generación de alertas. La mayor disponibilidad de información permitirá, además, perfeccionar los algoritmos y desarrollar capacidades de predicción cada vez más precisas y fiables. La evolución del proyecto radica, por tanto, en la transición de un sistema dedicado a la recopilación, integración y representación de datos a una plataforma más avanzada, capaz de interpretarlos y transformarlos en indicaciones operativas.
AI4Nature refuerza el gemelo digital mediante la inteligencia artificial y desarrolla una arquitectura modular y escalable, diseñada para adaptarse también a otros territorios. La inteligencia artificial no sustituye a la observación científica ni a las comprobaciones sobre el terreno. Por el contrario, permite procesar grandes cantidades de información, reconocer patrones recurrentes e interceptar a tiempo las señales que requieren atención.
Desde la superficie hasta el fondo marino con el sistema ecorobótico HYDRA®
Una de las tecnologías clave de AI4Nature es el USV HYDRA®, el dron autónomo de superficie desarrollado por NeMeA para llevar a cabo levantamientos medioambientales y batimétricos incluso en las zonas de más difícil acceso con los instrumentos tradicionales.
Los datos recopilados por HYDRA® se integran con los procedentes de las boyas, los sensores del IoT y la observación de la Tierra. La combinación de estas fuentes permite seguir la evolución del ecosistema con mayor continuidad y ofrece a las redes de IA una base de información más amplia y fiable.
El resultado esperado es una sistema de apoyo a la toma de decisiones, o DSS, capaz de transformar información técnica compleja en indicadores, alertas y escenarios que puedan ser fácilmente utilizados por los organismos responsables de la protección y la gestión medioambiental.
El ensayo de campo, realizado junto con el Parque de Porto Conte, permite comprobar tanto la fiabilidad científica y tecnológica de la plataforma como su utilidad práctica en las actividades de protección y planificación. Además, el proyecto puede contribuir al desarrollo de sectores locales relacionados con la calidad del medio ambiente, como la acuicultura sostenible, para la cual conocer con rapidez el estado de las aguas es un elemento esencial.
De Calich a un modelo replicable
AI4Nature no se limita al desarrollo de una solución destinada a un único lugar. La red de monitorización, el gemelo digital y las redes de inteligencia artificial se diseñan siguiendo una arquitectura modular, escalable y adaptable. Por lo tanto, el sistema podrá configurarse en función de las características ambientales, las tecnologías disponibles y las necesidades de los organismos que gestionan el territorio. Este enfoque facilitará su aplicación también en otros humedales y en diferentes ecosistemas.
Entre los resultados esperados se encuentran el refuerzo de las capacidades públicas de seguimiento, el apoyo a las decisiones estratégicas sobre la protección y el desarrollo local, y la definición de metodologías replicables en distintas zonas, con vistas a una posible aplicación a escala nacional.
El proyecto se inscribe en el marco de los programas nacionales financiados por los fondos estructurales europeos destinados a la investigación, la innovación y la transición ecológica y digital. La financiación pública fomenta la colaboración entre la investigación, las empresas y las administraciones locales, y permite trasladar las tecnologías desarrolladas desde la fase experimental a contextos operativos reales.
Con el inicio del proyecto el 1 de junio de 2026 se ha puesto en marcha un proceso de dos años de duración. Durante este periodo, el gemelo digital se alimentará con nuevos datos, se someterá a pruebas y se perfeccionará progresivamente, con el objetivo de convertirlo en una herramienta operativa para el conocimiento y la gestión de soluciones transferibles a otros territorios. AI4Nature inicia así una nueva etapa en el proyecto NeMeA: más datos, algoritmos más avanzados y una plataforma escalable para respaldar decisiones oportunas y fundamentadas destinadas a la protección de los ecosistemas.