Infraestructuras críticas y cortes de suministro de calefacción: la tecnología ASDA-EMIS de NeMeA Sistemi entra en la fase de pruebas de campo
El aumento progresivo de las olas de calor En todo el territorio nacional, las infraestructuras eléctricas del país están sometidas a una presión sin precedentes. Las anomalías térmicas estivales ya no son una excepción, sino una variable estructural a la que los gestores de las redes deben enfrentarse a diario. En este contexto de creciente vulnerabilidad climática, el proyecto ASDA-EMIS (Análisis avanzado de datos espaciales para la vigilancia medioambiental y la seguridad de las infraestructuras) da un paso decisivo al entrar de lleno en su fase de pruebas operativas.
Desarrollado en colaboración con NeMeA Sistemi y AISMA, y financiado por el Ministerio de Empresas y del «Made in Italy» en el marco de programa «Descubrimiento Empresarial», ASDA-EMIS nace con un objetivo claro: transformar la gestión de las emergencias infraestructurales de reactiva a predictiva, interviniendo antes de que se produzca el daño.
La tecnología: un «Data Lake» entre el espacio y la Tierra
El núcleo operativo del sistema se basa en un Lago de datos geográfico capaz de centralizar y correlacionar grandes flujos de información heterogénea. La plataforma integra los datos de radar/SAR de la constelación Cosmo-SkyMed (CSK y CSG) delAgencia Espacial Italiana, sensores ópticos e hiperespectrales, datos meteorológicos e información medioambiental compleja. Estos datos satelitales se cruzan con los información sobre las redes eléctricas subidas a la SINFI (Sistema Informativo Nacional Federado de Infraestructuras), lo que pone de manifiesto una vez más lo crucial que es para las administraciones públicas la transmisión constante y correcta de sus datos catastrales y de infraestructuras a la plataforma nacional.
Este volumen de datos, una vez integrado, se procesa en tiempo real mediante algoritmos de inteligencia artificial y aprendizaje automático. El sistema no se limita a registrar el estado del territorio, sino que genera modelos predictivos y alertas automatizadas para identificar los riesgos medioambientales que afectan a las redes de distribución.
El nodo de la red eléctrica y el «choque térmico»
La aplicación más urgente y crucial del proyecto se refiere a la resiliencia de la red eléctrica nacional. Según los datos históricos de ARERA, la fragilidad del sistema se traduce en una media de 5,12 interrupciones del servicio por usuario. Una parte significativa de estas interrupciones se debe a fenómeno del «choque térmico»: las temperaturas extremas del verano sobrecalientan el suelo, lo que impide que los cables subterráneos de baja tensión se enfríen correctamente y provoca averías complejas y prolongadas.
ASDA-EMIS da respuesta a este problema supervisando constantemente la temperatura superficial del suelo (LST – Temperatura de la superficie terrestre). El análisis predictivo del algoritmo permite identificar las anomalías térmicas subterráneas antes de que se conviertan en un corte de suministro, lo que permite a los técnicos planificar intervenciones de mantenimiento específicas y oportunas.
Validación sobre el terreno y sinergias para la resiliencia energética
La actual temporada de verano, caracterizada por picos de temperatura significativos, constituye el banco de pruebas ideal para consolidar la eficacia de la plataforma y perfeccionar la precisión de los modelos predictivos en situaciones de estrés real de las infraestructuras. En este contexto, la ampliación de la fase de experimentación mediante proyectos piloto en todo el territorio nacional se convierte en un paso clave para acelerar la transición hacia redes verdaderamente inteligentes. La sinergia entre el desarrollo tecnológico de NeMeA Sistemi y AISMA y la experiencia sobre el terreno de los operadores de red constituye una oportunidad estratégica para compartir datos y conocimientos, sentando las bases para unos estándares de seguridad cada vez más elevados y para una infraestructura energética nacional capaz de anticiparse a los efectos del cambio climático.